“…Hace un par de años, comencé a sufrir dolores en mi columna y en cadera, que padecí durante un año y medio transitando, primero, por los abordajes médicos tradicionales y, luego, por terapias no tradicionales, como la acupuntura y la osteopatía, sin lograr resultados.  Rápidamente, el dolor crónico comenzó a significar una cuestión anímica difícil…

Hace cuatro meses, comencé con ejercicios físicos específicos y, fundamentalmente, personalizados. Considero que esto es sumamente valioso: cada uno siente que es observado en su problemática, casi permanentemente.

Esta manera de trabajar me dio mucho resultado y estoy, después de cuatro meses, sin dolor y sin ninguna medicación…”