Después de que me diagnosticaran una hernia de disco y, como alternativa a una cirugía, el neurocirujano me indicó practicar gimnasia para mejorar la curva de mi columna. Inicialmente concurrí a otro gimnasio, pero tuve el inconveniente de que no había una relación cercana con el profesional a cargo. Le comenté la situación a una kinesióloga conocida, que había recurrido a Luis por una rehabilitación, y me recomendó que lo visitara. Comencé a trabajar con él, que basa su método de trabajo en una asistencia personalizada, con un acompañamiento y un seguimiento integral de la evolución corporal. Estoy muy conforme con los resultados obtenidos.